Nuestra Filosofía

Solventis EOS SICAV sigue una filosofía de inversión value. Gestores como Benjamin Graham (1894-1976), Warren Edward Buffett o Peter Lynch encontramos su máxima expresión. Los pilares básicos en los que se basa son:

  1. Búsqueda de negocios comprensibles y de visión a largo plazo.
  2. Búsqueda de negocios cuyo precio de mercado sea inferior a su valor intrínseco. La diferencia entre el valor y el precio es lo que se denomina Margen de Seguridad (Margin of Safety).
  3. Preferiblemente con historial, con rentabilidades atractivas, generadoras de caja y poca deuda.
  4. Empresas que puedan defender su ventaja competitiva.
  5. Gestionadas por gente honesta, competente, cuyos intereses estén en línea con los del accionista y, sobre todo, respetuosa con su capital humano.


"Balances robustos, ventajas competitivas sostenibles, rentabilidades atractivas y por último, pero no menos importante, intereses de gestores alineados con inversores"

Como gestores, intentamos configurar una cartera con dichos pilares. Esto, junto una buena diversificación, nos permitirá obtener una mayor estabilidad frente a las volatilidades del mercado. Buscamos negocios con un atractivo de:

  • Valoración

    - Sobre Negocios entendibles
    - Con Altos y Constantes ROCE, ROE, Márgenes, Free Cash Flow Yield
    - Altos ROCE > Coste de Capital
    - Con Crecimentos de Ebitda/Ebit

  • Solvencia

    - Buena Ratio Deuda Neta / Ebitda
    - Alto Ebit /Gastos Financieros
    - Baja Deuda/ Capitalización Bursátil
    - Con escasa tensión entre CDS 1-5 años.

  • Estabilidad / Liquidez

    - Generadores de Caja
    - Con un Mínimo Volumen de Contratación

Los principios básicos de nuestra metodología de inversión en valor son los siguientes:

  • Seleccionando inversiones sin conflictos de intereses.
    Dada la ausencia de vínculos económicos con compañías cotizadas, nuestra selección de inversiones es totalmente independiente. Además nuestro servicio es, estrictamente, un servicio de gestión. Por tanto, nuestra selección de inversiones está centrada en la consecución de la máxima rentabilidad/riesgo para nuestros clientes.
     
  • Invirtiendo en compañías que entendemos.
    Nuestro modelo de inversión nos lleva a seleccionar empresas con negocios comprensibles para nosotros. Es cierto que, en muchos casos, tal criterio puede dejar fuera a empresas o sectores con gran potencial de rentabilidad. Sin embargo, creemos que el proceso de inversión es algo que debe desarrollarse a lo largo de amplios períodos de tiempo, surgiendo las oportunidades no abordadas en períodos muy puntuales (por ejemplo, durante el “boom” de las empresas tecnológicas a finales de los 90).
     
  • Analizando su historial pasado y normalizando perspectivas a futuro.
    Así, buscamos empresas con cuentas de explotación que son una realidad hoy, y no una “esperanza” en el futuro. Por tanto, generalmente descartamos invertir en empresas que están abordando profundos cambios estratégicos en la medida que estos suelen hacerse como consecuencia de la falta de efectividad de la estrategia pasada. En definitiva, invertimos en empresas rentables en si mismas.

  • Contrastando que tienen un equipo ejecutivo eficiente, motivado y sólido.
    En este sentido, creemos que generalmente el valor de una empresa esta vinculado con la calidad de su equipo ejecutivo. Este es un factor de especial relevancia, no solo por la habilidad como gestores, sino por su capacidad de generar valor para el accionista. Así pues, hay que tener muy en cuenta factores como que el crecimiento de la empresa no se consiga a costa de la rentabilidad del accionista, porque a la larga eso se traduce en una pérdida de valor.
     
  • Aplicando una metodología de valoración objetiva.
    Centramos nuestro tiempo en el análisis fundamental de la compañía, realizando un estudio minucioso en base a la publicación de sus cuentas, estudio de la competencia, proveedores, regulación y tendencias. Miramos de establecer un diálogo directo con la propia empresa como un seguimiento trimestral detallado de sus resultados, en la medida de lo posible.
     
  • Diversificando.
    La experiencia nos demuestra que los niveles clásicos de diversificación de Markowitz, son escasos ante la alta volatilidad de los mercados y fraudes. Configuramos carteras con un amplio número de acciones, estableciendo límites de exposición por valor, sector, país, temática, etc.
     
  • Siendo flexibles en el porcentaje de Inversión.
    No todas las ideas representan el mismo nivel de adecuación al riesgo que se quiere tener en la carera como el grado de convicción. En este sentido, somos flexibles en el porcentaje que cada valor representa en la cartera tanto a la hora de su entrada como en el proceso de desinversión.